Charlas con Ernesto

Anteriormente surgió su nombre, en el contexto de mi ultimo viaje a la isla, y creo que es justo decirte quien es el.

Cogete una bolsa de pasas de corinto, o fijate en un chucho de esos japoneses, que parecen toallas arrugadas, mezclalo con el color bronce de quienes han estado toda su vida expuestos, no solo al sol, sino al viento, la sal, el agua de varios mares y océanos, colocalo en un cuerpo enjuto, seco, una vieja gorra deslucida y un permanente cigarro en la comisura de los labios, añádele eso si, una eterna semi sonrisa, algo que interprete erróneamente al principio, como de estar de vueltas de todo, cuando en realidad, era por agradecimiento por cada instante que surgía.

No conozco su edad, nunca se lo pregunte en todas esas charlas que sostuvimos, quizás porque estaba mas pendiente de conocer su opinión por tal o por cual tema, o también, por escucharle algunas de sus aventuras, surgidas quien sabe de su imaginación o de una vida que se me antojo digna de ser relatada.

No voy a engañarte, surgiste en alguna de esas conversaciones, quería conocer lo que el pensaba, me dejo en muchas ocasiones perplejo por una sabiduría que había adquirido y la humildad con la que aceptaba los vaivenes de un azar que a muchos les provoca sinsabores.

Hablamos en varias ocasiones, en todas ellas, sin excepción, fue la fortuna quien nos reunía, algo que a mi me sorprendía en cada ocasión en que se lo refería, pero que el, se limitaba a echar esa media sonrisa y argumentaba que para que preocuparse por algo así, fuera de su control.

Recuerdo el día que supo a que me dedicaba, los motivos de mi llegada a la isla, las razones del porque un día, vio a un “godo” tirarse al agua, como si quisiera batir alguna marca, para luego oírle chillar, llorar y finalmente, volver a la playa.

Yo no recordaba haber visto ninguna barca ni nadie en la playa mirando a ver que demonios estaba haciendo, o intentar adivinar bajo que substancia estaba yo afectado para hacer semejante estupidez.

Pero el estaba ahí, a lo lejos al parecer, un poco intrigado pero atento por si mis fuerzas no me dieran para llegar de vuelta, así que, cuando conoció parte de la historia…recuerdo que me miro fijamente y me soltó, lo que para mi es una de esas perlas que no quiero olvidar jamas…hizo lo que había que hacerse.

Ya esta, y si, lo se, ¿esperabas algo mas rimbombante?, pues lo lamento, porque ni siquiera aquí podría decirte todo lo que el tono, la lentitud con la que lo dijo, el acento, que se yo, pero ¡¡¡ te juro que casi lloro!!!.

Me hablo del compromiso que uno ha de hacerse cuando ya tiene edad para asumir sus actos, la honestidad de ser fiel a unos principios caducos, antiguos, pasados de moda incluso, pero que son parte del ADN vital de cada uno, me hablo de lo complicado que es conocerse a si mismo, de lo afortunado que era por saber quien era, algo que muchos navegan, siempre empleaba expresiones de corte marítimo, navegan como decía, por la vida sin saber a que puerto han de atracar.

Me hizo muchas preguntas, surgió el recuerdo de días en los que el miedo era permanente, de los rostros de aquellos que dejamos marchar, de la inmensa fortuna que tuve al conocer al mayor y mas maravilloso grupo de seres humanos, de lo que, con ellos a mi lado, era capaz de afrontar, e incluso, supo adivinar parte del mayor secreto que nunca admití, en aquellos instantes, y que luego, unas pocas personas supieron adivinar de mi.

El lo adivino rápido, quizás, como el decía, porque en ocasiones… los que somos parecidos nos reconocemos… Capitan.

Un cargo que no puede otorgarse uno a la ligera, porque es algo de inmensa responsabilidad, es quien dicta el rumbo, esta obligado a ser el primero en embarcar, siempre ha de ser el ultimo en abandonar el barco, pero por encima de todo, es el inmenso temor de que eres el responsable de quienes confían en ti, y eso, en sus palabras, es el mayor y mas increíble regalo que alguien puede hacerte… darte su confianza.

Otra de esas frases…

Vera usted – me decía – esta muy bien que la gente quiera decirles lo increíblemente valientes que fueron, cuando no se sabia nada, y al igual, que hubo otros que decidieron no entrar, y no me refiero a los que tuvieron motivos, sino a aquellos que simplemente no se atrevieron, que incluso les minimizaban sus actos, los que olvidan rápido los favores que uno hace, pero olvidan aun mas rápido las acciones que ellos mismos han decidido no hacer, como que nunca les vinieron a pedir y demás, creame, incluso en el mar ocurre, ellos podrán dormir incluso tranquilos, quizás incluso nunca lleguen a tener remordimientos por aquello que no se atrevieron, pero ¿sabe una cosa?, solo unos pocos, pueden alzar la vista sin miedo, ver la ola inmensa que se alza delante de la proa, sonreirle al destino y preparar el timón.

Porque solo unos pocos se atreverán, y siempre serán los que aparecerán en primera linea, sin que nadie les llame, con la satisfacción que da el orgullo propio del trabajo, estarán ahí, sin esperar nada a cambio, haciendo cada día la misma entrega… y ¿sabe porque?

No – le respondí.

Porque ellos saben quienes son, porque no hay mayor orgullo y satisfacción que saber quien es uno mismo, no hay poder mayor, no hay recompensa existente mas enorme que aquella que surge al girar la vista y ver lo que uno ha sido posible de realizar, porque alzaran un paso detrás del otro y volverán a levantarse… porque lo saben… porque pueden.

Hubo mas días en los que las horas transcurrieron rápidas entre charlas, cervezas y tabaco de pipa, tabaco que por cierto, me fue imposible llegar a fumar ¡¡ por Dios!! con las evidentes risas por su parte.

Es un tipo curioso… Ernesto, Capitan, con mayúsculas, de Magua, su barca.

10 comentarios en “Charlas con Ernesto

  1. Carmen

    Todo un lobo de mar y vida. El tal Ernesto. Admiro profundamente la sabiduría que el paso del tiempo y las vicisitudes de la vida, les enriquecen como cuaderno de bitácora, o libro gordo de Petete. Sabios autodidactas de la vida y sus vaivenes.
    Un abrazo .

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    1. Sabios autodidactas de la vida y sus vaivenes… en esa frase creo que has resumido todos aquellos instantes, esas tardes en las que con unas cervezas y unas tapas, estuvimos un monton de horas debatiendo mil y una sensaciones y experiencias que habiamos vivido.
      Espero poder plasmar en breve un par mas de capitulos de mis jornadas con algyuien que tanto me ayudo a descubrir de mi mismo.
      Y con tu permiso, me gustaria incluir tu frase en algun parrafo futuro.
      Un saludo

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    1. Thank you
      I am trying that my texts reach more readers so that they know my doubts, concerns, surprises, I do not know, my day to day.
      I am using a web translator, since my mother tongue is Spanish.
      But I love knowing that someone has read in another language and has deserved that they dedicate part of their time to write a comment.
      Thanks for everything.
      A hug and a greeting.

      Le gusta a 1 persona

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