¿Siempre es lo mismo?

Siempre es lo mismo, la misma sensación, el simple hecho de la sorpresa que puede surgir, aunque en todo el rato te digas que solo es una cena, que solo sois amigos, que solo has quedado por el tiempo que llevabais sin veros, aunque estés trabajando de manera cercana, algo que rompe con todas las normas no escritas sobre ese tema, pero a estas alturas…lo cierto es que me da bastante igual, he decidido romper con esos esquemas y darme el beneficio de que soy adulto, aunque en demasiadas ocasiones, mi hija no lo ve así, y también en el hecho de que no tengo que dar explicaciones a nadie, aunque principalmente, a mi mismo, ya me provoco muchos conflictos.

Hemos quedado para cenar, aunque tarde, y aquí ya surge la duda si tienes alguna que otra intención oculta, no se, algo así como seducirme, llevarme al huerto, empotrarme contra la pared, decirme que ojos mas bonitos tienes, o quizás, y es una fantasía recurrente, que me saques la ropa a mordiscos, pero…y si no es así?, y si solo es una cena entre dos amigos, curiosa palabra para esta relación de hace un par de años en el trabajo, una cena para quizás agradecerme el hecho de que te ayudase en la mudanza del piso, simplemente pasar una noche agradable, sin mas pretensión de nada mas.

Ufff, demasiado jaleo para mi cabeza, he quedado con ella, para cenar, y tengo el menú preparado en mi cabeza, unos medallones de pollo, quizás con unas verduras y un postre de yogur con trocitos de fruta y metidos en el congelador, yo cerveza y tu quizás un vino.

Y aquí estoy, en tu cocina, hablando contigo mientras te sonríes por como voy cocinando, diciéndome lo rara que te sientes por no ser tu quien este ahí, entre los fogones, me echo a reír, al fin y al cabo, es una tónica habitual en bastantes encuentros que he tenido a lo largo de mi vida adulta, el hecho y la sorpresa en ellas de que me guste la cocina.

Ya estamos cenando, risas por tonterías que digo, quizás el vino y la cerveza ayudan, no digo que no, pero la conversación es sobre todo…buena, no hay dobles intenciones de aquellas que te sugieren que quizás deberías haber venido preparado, porque no lo has hecho, no porque no tengas ganas o no la encuentres lo suficientemente hermosa y deseable, sino porque en tu interior, el mio, me digo que no era esa la intención de esta noche, no es así como has venido pensando en como seria la noche.

Recojo los platos, hoy soy yo quien te sirve, quien esta atento a ti, postre, mas conversación, mas recuerdos que compartir, mas anécdotas y chismorreos del trabajo que ambos compartimos, quizás incluso…¿saben que estas conmigo hoy?.

Coincidimos en que ambos somos demasiado celosos de nuestra intimidad, así que nadie sabe que hemos quedado para cenar, solo para cenar me digo, y por primera vez en esta noche…me pregunto si no debería haber previsto otras alternativas al final de esta noche, al fin y al cabo, me gesta gustando verte comer ese helado que te he servido..¡¡puñetas!! soy un viejo verde¡¡¡

Nos recojemos en esa terraza que me habías enseñado al principio, una nevera de esas de camping en un rincón, llena de hielo y latas de cerveza, agua, colas…no se, hay demasiada penumbra para verlas con claridad, pero no así para no verte como te acurrucas en una esquina y hay un acuerdo no escrito de que me coloco yo en la otra esquina, que corra el aire diría yo.

Tranquilo que no pienso morderte¡¡¡, me dices, pero no sabes que el problema es que yo ya estoy deseando hincarte el diente.

Seguimos compartiendo recuerdos, anécdotas de otras situaciones, nos sinceramos con nuestras propias historias, lo que aprendimos de ellas, lo que seguimos repitiendo a pesar de las lecciones que siempre vamos olvidando y diciéndonos a nosotros mismos, que nunca mas vamos a caer, y casi sin darme cuenta…estas a mi lado, la distancia que nos separa, apenas la longitud de nuestras piernas, ha quedado reducida a poder tocarnos de las manos.

Seguimos hablando, ya no se ni siquiera la hora que es, muy tarde, ya que la ciudad, que se ve desde la terraza, apenas tiene luces que la iluminen, pero soy incapaz de aparta la vista de ti y fijarla en un reloj, por miedo a que interpretes que me quiero ir ya, así que sigo aquí, y en ese momento no puedo dejar de reírme, acabo de decirte el nombre de la pagina en la que escribo.

¿Tu escribes?, ¡¡Sii!!, escribo como terapia, como necesidad de volcar días cruentos, días felices, días insulsos, días en los que he descubierto cosas de mi que nunca admitiría de forma voluntaria, escribo sobre todo aquello que necesito escribir.

¿Escribiras sobre esta noche?, mi respuesta es lógica, no lo se aun, quizás si, quizas no, no lo se, porque nunca lo programo, siempre me surge la necesidad de forma espontanea, sin planificar, salvo que , como en esta ocasion, alguien me pida que le gustaria que le escribiera algo.

Te acercas aun mas si cabe, te acurrucas casi practicamente y noto tus pies como se enroscan con los mios, he de abrazarte, en buena logica, y seguimos hablando, para ser sincero, hacia tiempo que no me sabia capaz de hablar tanto y de todo con alguien, asi que, ahi sigo, con ciertas caricias suaves sobre tus hombros, haciendome preguntas sobre esto y otro, cuestionandome alguna opinion particular, algo que me encanta, porque me dices que tienes tu propio criterio, y esta vez si, he podido ver la hora que es.

Solo puedo decirte que en breve, en unas horas amanecera y te pregunto si te apetece descansar asi, sin mas deseos, sin mas logica que ver el amanecer o sentir como nos despierta el sol.

Estas un buen rato callada y me confiesas que te hubiera gustado algo mas, que tu intención era mucho mas simple, seducirme, llevarme al huerto, empotrarme contra la pared,decirme que ojos mas bonitos tienes, quitarme la ropa a mordiscos, pero que te he desmontado todo el esquema, porque estas a gusto conmigo.

Nos ha despertado el calor del sol, un puñetero calor de narices, y nos hemos dado una buena ducha.

4 comentarios en “¿Siempre es lo mismo?

    1. jajajaja, pues esperate, que lo de la cocina ya me lo habia aventurado una compañera, ella estaba convencida de que habia mas, y yo erre que erre en que solo era por haberla ayudado y que solo eramos amigos del trabajo y demas.
      Esta claro que nosotros somos el sexo debil jajajajajaja

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s