Mi equipo

Miedo, esa es la palabra que define aquel día…miedo.

Recuerdo que llevaba cerca de un par de semanas peleándome con el bicho este, con protocolos cambiantes de un día a otro, con total desconocimiento de como trabajar con el mínimo riesgo, tanto para los pacientes, como para mi, como para quien me esperaba en casa, así que puedes contar como estaba cuando, mi supervisora me comento que se iba a ampliar a toda la planta y que iba a trabajar con un montón de desconocidos… curiosa palabra para todo un grupo de personajes, que en poco menos de lo que tardaras en leer este post, se han convertido en parte de mi musculo, en gotas de sangre que circulan por mi interior, en risas guardadas en mi memoria, en parte de mi.

Solo podíamos mirarnos en casi todo el tiempo que hemos estado juntos, pero créeme si te digo que las miradas hablan de por si, y nunca vi otra cosa que decisión.

Ahí pille mas miedo aun, yo era y aun soy el vejestorio del grupo, estoy rodeado de veinteañeros, algunos de treinta y espero equivocarme, quizás alguno de cuarenta?, sin quererlo me vi en la necesidad de proteger a mis polluelos, fui pesado hasta la extenuación, siempre vigilante ante cualquier descuido, eran mi responsabilidad, algo en lo que estaba mas que equivocado, ya que ellos eran mas que responsables, pero ya sabes…

Los días fueron transcurriendo sin pausa, sin darme cuenta apenas, como también se fueron acumulando risas, bailes, sonrisas, cabreos, escucharlos, escucharme, todo y mas, hasta formar la pasta de lo que es ahora.

Mi equipo.

He trabajado en muchos sitios, privilegios de mi edad sin duda, he conocido a grandes trabajadores, muchos, pero nunca conocí a semejante puñado de profesionales, gente con la que, cuando se vislumbra un no deseado repunte, te digas a ti mismo que te da igual, que no te importa cuantos pacientes tengas, cuantas horas tengas que estar, siempre y cuando estés con ellos.

Mi equipo.

Nombres, solo son nombres… Vanessa…Lexury…Elena…Diana…Silvia…Diego…Nadia…Cristina…Paula.

Pero en realidad, no son solo nombres, son todas las risas, todas las lagrimas, todos los instantes que nos buscábamos, que nos preguntábamos…¿Como vais? ¿Necesitáis algo?.

Ebola, dengue, malaria, peste negra, cólera, fiebre amarilla, roja o verde, o una invasión zombie extraterrestre, tu enviame lo que quieras, mientras lo haga con ellos a mi lado.

A mi equipo.

15 comentarios en “Mi equipo

  1. Gracias, Jordi, qué precioso e importante lo que relatas. Cómo sólo, nada más y nada menos que a través de vuestras miradas, un grupo de desconocidos en una situación tan dura y angustiosa, os convertís en las distintas partes de un mismo cuerpo para ir todos a una con vuestros temores y vuestra extraordinaria fuerza, para cuidarnos. Poco a poco las complicidades y las sonrisas además de las lagrimas. Gracias inmensas y muchas fuerzas y muchos ánimos a ti y a tu equipo.

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