Segunda parte

¿Nervioso yo?

¡¡¡Ni de coña!!!

Solo es una comida, me digo entre lo bajito, lo de ayer solo fue causado por la mezcla de tristeza y sensación de abandono de ella y mi abstinencia de varios meses por mi parte.

¿Verdad que si?

Entonces, a ver porque demonios estoy mas que preocupado, bueno, preocupado no, mas bien acojonado, quizás no estoy del todo convencido de mis razones, porque las de ella…bueno, se que debo de hablarlo con ella.

Y aquí estoy, llamando a tu puerta, teniendo la frase perfecta para comenzar una conversación, todo yo preparado y dispuesto, con la mente fría y el pulso por las nubes.

Y entonces te oigo como avanzas rápido por el pasillo que ayer me pareció eterno en la distancia mientras me despedía, te paras brevemente unos instantes, quizás te estés arreglando vete tu a saber que y me abres la puerta.

A tomar por saco cualquier plan preconcebido.

Verte sonreírme y abrazarme es todo uno, como lo es la de quedarme hecho una estatua y balbuceo un nervioso saludo, así que me armo de valor y entro detrás tuyo, y comienzo a tener cosas raras en la cabeza, creo que soy un salido, porque mi vista no deja de mirar como caminas delante mio y no, no te estoy mirando precisamente los pies.

Pero en fin, hemos llegado a la cocina y aquí me siento algo mas seguro, he venido a prepararte una comida y es lo que voy ha hacer.

Un buen rato preparando ingredientes, pelando unas patatas, limpiando carne, escogiendo verduras, hablando de cien cosas distintas, calentando un horno, escogiendo que bebida va mejor con el plato, ayudándome a preparar la mesa, riéndonos con historias pasadas y sin mencionar nada de lo que ayer casi paso.

Y ya esta, todo dentro, a la espera que se hornee, fría y dore, todo a partes iguales, me incorporo y estas ahí detrás mio, muy cerca, pero que muy cerca, la copa que estabas bebiendo ha desaparecido, lo se porque tus manos, las dos, están alrededor de mi cintura y tus labios a un milímetro de mi oído me hacen una simple pregunta…¿Tardara mucho?

Si se refiere al plato, mas o menos lo se, pero si se refiere a otra cosa…y creo que no se refiere al plato precisamente.

Y lo se porque en esta ocasión los dos nos lanzamos a averiguar a que saben nuestros labios, mis manos recorren toda tu espalda y al comenzar por tu garganta para ir descendiendo, van quitando botones, cremalleras y lo que demonios se interponga entre ellas y mis deseos.

Y mis deseos estallan prácticamente cuando soy consciente que debajo de esa ropa…solo estaba tu piel, sin mas, todo el rato hablando de mil y un temas, riéndonos de tonterías e historias pasadas y tu estabas ahí, solo cubierta por una tela que, ahora mismo, esta en el suelo.

Sonríes mientras son tus manos las que están ocupadas en mi, y cuando consiguen liberarme, no pienso, sencillamente te alzo en brazos y la encimera de la cocina se vuelve cómplice de como gimes cuando estoy dentro de ti, claro que yo tampoco puedo guardar mucha compostura si al mismo tiempo me sigues besando.

No pienso mirar el tiempo, porque cuando nuestras respiraciones se han relajado un poco, el plato ya esta hecho, quizás se ha hecho un poquito demasiado, pero creo que nos lo vamos a comer igualmente.

Mas bien nos lo comeremos frio, porque verte ahí, sentada ahí arriba, desnuda, con el brillo de sudor entre tus pechos…y ahí estoy, convencido de que no hay nada mejor que comer en la cocina, porque tus gemidos vuelven a asomar mientras yo saboreo y me deleito entre tus piernas.

¡¡¡Ostras!!!

¡¡¡Estamos en tu dormitorio!!!

Y aquí no hay ventajas para nadie, ambos estamos en las mismas condiciones, ambos deseamos que el otro suspire brevemente, notar como su latido se para esos instantes previos, esos instantes en los que ambos hemos soñado.

Las prisas desaparecen cuando surgen las caricias, aquellas que ambos necesitamos para poner un poco de freno a esta prisa en satisfacer al otro, surgen preguntas, nos respondemos, y aparecen los silencios, las frases banales y sin sentido que en ocasiones se dicen.

¿Estas bien?

He de recordarte que ya tengo, sino una edad, si bastante tiempo acumulado, así que espero que tengas cierta consideración con…

Comienzas a reírte y antes que me de cuenta, estas ocupada en que suspire y que diga ¡¡¡vas a matarme!!!

Puede que la madre naturaleza sea muy sabia o mas bien creo yo, tus malignas artes han hechizado una parte de mi, porque ahora estamos los dos enfrascados de nuevo en ver quien consigue suspirar antes a quien.

Empate.

¿He apagado el fuego antes?

31 comentarios en “Segunda parte

    1. Esto….porque crees que ha sido real? digo yo que podria habermelo inventado.
      Pero va ser que no, eres demasiado perspicaz, y si, nos hemos visto pero no en esas circunstancias, quizas por el tiempo que hacia que nos conociamos y por las especiales circunstancias que lo propiciaron.
      Pero me alegro que te guste.

      Me gusta

            1. jajajaja, ¿sabes? vas a volverme loco¡¡¡¡¡, un breve resumen, amigos desde hace casi una docena de años, una separacion reciente por ambas partes, y quizas temas pendientes que no habian sido planteados, eso si, de momento y que dure, seguimos hablandonos, hemos quedado y tomado un par de cervezas, en terreno neutral por si acaso, pero quien sabe, quizas la tercera parte de lugar a una cuarta, o quizas nunca llegue la dichosa tercera, eso si, tanto la primera como la segunda como una hipotetica tercera, y lo digo como principio basico mio, ha de contar con su beneplacito, pero la segunda en enterarse seras tu.
              Es lo menos por este interes.

              Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s