Amor. Tiempo. Muerte

Un año….12 meses….365 dias….8760 horas….525.600 segundos……y si me diera por las decimas, centesimas e incluso, milesimas, bueno, las cifras asustarian, y si encima es bisiesto…..

Pero en realidad, me asusta mas, muchisimo mas, la primera cifra.

Un año.

Ya ha pasado un año, otro mas, otro periodo de sueños cumplidos, por cumplir, de promesas hechas, otras incumplidas, de exitos, de fracasos, de esperanzas, de desilusiones, de fantasias, de pesadillas, de nuevos encuentros, de adios de otros, y solo es eso, otro año mas.

Pero tu y yo sabemos que no es solo eso, porque se repite hasta la saciedad, la tan manida frase….como ha pasado de rapido¡¡¡, no nos hemos dado ni cuenta¡¡¡¡ y otras por el estilo, cuando en realidad si que nos hemos dado cuenta, pero siempre tenemos el lo haremos mañana, hoy es pronto, hoy estoy cansado, aun me quedan mas dias, que se yo, cincuenta frases mas.

En cada año que pasa, nos acercamos mas a nuestro final de contrato, uno del cual, desconocemos, en la gran mayoria de las ocasiones, cuando es la fecha del cese, y a pesar de ello, de cuando nos atrevemos a reconocer que no somos inmortales, dejamos de lado ese pensamiento, y seguimos con nuestra rutina de creer que el tiempo es nuestro, que lo podemos comprar al igual que el resto de lo que nos rodea.

Pero no siempre es asi.

Hay quien vive con la intensidad de creer que quizas sera su ultimo instante, hay quien vive con la curiosidad en los ojos y en la punta de los dedos, al mirar y tocar, hay quien se despierta cada dia y se sorprende de como ha cambiado el color del sol del dia anterior, hay quien sigue sonriendo a la camarera del bar de la estacion, quien invierte tiempo, que no es decir perder, en buscar una foto, una cita, o simplemente unos buenos dias para desear a los contactos de su agenda, hay quien mira y sonrie simplemente porque si.

En realidad nos engañamos al creer que somos dueños del tiempo, porque en realidad este, el tiempo, nos va quitando, instante a instante, esos segundos, minuto, horas, dias y años, nos vacia nuestra cuenta particular, nuestra libreta de ahorros.

Hay una película que se estrenara en breve, una de un actor, al menos para mi, muy especial, Will Smith, en ella, tras una desgracia familiar y aun no se, a traves de que movimientos vitales, se decide escribir a los tres grandes motores de la vida.

Decide escribir al amor, a la muerte, al tiempo, quiere saber, quiere conocer, quiere aun respuestas del porque, de los porques.

Solo he podido ver un pequeño trailer y aunque me reconozco que para mi, el cine ha de ser espectacular, grandes espacios, grandes efectos, esta es una de esas películas que me gustaria ver en pantalla grande, en una de esas sesiones en las que estas prácticamente solo, que si has de emocionarte, no te sientas avergonzado, cosas que aun ocurren por cierto, otra de las consecuencias de esta sociedad que tanto se empeña en clasificarnos.

Amor.

Muerte.

Tiempo.

Es un tema interesante para escribir, no crees?

 

 

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Gracias

Es algo habitual en estas fechas, y no acierto muy bien a que achacarlo, no al menos de una forma concreta y acertada, y me refiero a todos esos deseos de felicidad y recordatorios de buenos deseos, como si el resto del tiempo, no estuvieramos faltos de ese detalle.

Quizas fue esa una de las razones que me llevaron a esta practica mia de felicitar, via cita, mensaje de voz, cancion, imagen, video, un dia mas a todos los contactos de esa agenda telefonica que todos llevamos dentro, en un bolsillo.

Pero quienes forman esa agenda?

Siempre hay los mas o las mas intimas, los amigos ocasionales, los compañeros de trabajo, los grupos que se van formando por uno u otro motivo, asi, a grandes rasgos, es tal y como las solemos disponer.

Pero me gusta pensar que en mi caso, esa disposición se crea de otra forma y por otro motivo.

No quiero felicitarte las fiestas ni desearte nada especial por que si, porque toca, solo quiero que sepas porque te deseo cada dia, via cita, mensaje de voz, cancion, imagen, video.

Porque tomamos un café.

Porque discutimos con unas cervezas entre nosotros.

Porque me besaste suavemente.

Porque nunca te conoci salvo a traves de una fria pagina de Internet, pero aun asi me removiste dentro de mi.

Porque, a pesar de la distancia, siempre tengo un instante de pensamiento y de deseo que todo te vaya bien.

Porque sigues siendo parte de mis fantasias.

Porque lees aquello que necesito escribir.

Porque me sonries.

Porque nos apetecio conocernos.

Porque trabajamos juntos hoy.

Porque te deseo cada dia lo mismo con la misma intensidad

Porque nos volvimos a reencontrar.

Y por otros 527.429 porques distintos.

Y en este nuevo periodo que se acerca, mi agenda sigue creciendo.

Gracias a ti.

 

Dos instantes

Se que soy un antiguo, no ya tanto en edad, sino mas bien en ideas, conceptos e incluso, modos de pensar, sin que por ello me considere retrogrado e inmune a cambios.

Todo este inicio, viene dado por dos momentos muy particulares.

En uno de ellos, un retorno en tren, después de un dia de trabajo, vino dado por las miradas sin mirar a una anciana, de ojos azules clarisimos¡¡¡¡, que andando tambaleandose por el vagon, echaba miradas de reprobación a todos aquellos, que sentados y con 80 años menos, no alzaban la vista, so pena de que la vergüenza les obligara a cederle el sitio, que con tanto esfuerzo, casi una guerra sin cuartel, habian conseguido como botin, como premio.

Y claro, soy el antiguo, el que se levanta del sitio, le sonrie, le señalo mi sitio y miro con mala leche al simpatico de al lado que parece querer coger carrerilla, y apalancarse el el vacio entre las dos, por cierto, espectaculares compañeras de viaje, suerte que tenia hoy puñetas¡¡¡¡ , para variar, no me habia tocado uno de esos a los que el jabon, desodorante o cualquier otro utensilio de limpieza, no existe en su idioma, en fin, lamentos internos aparte, de los cuales, no puedo hacer expresivos, me coloco a un lado del vagon, retomo mi lectura, sigo con mi musica, por cierto, esplendidos Nickelback, y hala, a aguantar los vaivenes del metro entre estacion y estacion, hasta llegar a mi destino.

Curiosamente, una estacion antes de llegar, la anciana se levanta, quizas porque cree, o porque sabe lo que le costara llegar a tiempo a la puerta, se levanta con anticipación, espera junto a la puerta, no mas alla de un metro de mi, y antes de que se detenga el tren, gira brevemente la cabeza con un gesto de aprobación y una sonrisa con el gracias apenas entonado.

Supongo que el conductor del metro debio de enterarse, porque sino, no sabria explicar que en el transcurso de estacion a estacion, mi puño agarrase con mas fuerza donde me aguantaba, que mis piernas aguantasen con mas firmeza, casi soldadas al suelo del vagon, y que, te parecera increíble, hubiera crecido unos centímetros.

Un simple gesto de aprobación, por un acto simple.

Un acto de educación falto en este perro mundo que nos esta tocando vivir.

El otro momento particular de este, desde luego y sin dudarlo, dia especial, vino dado por la parte contraria, un mocoso de apenas siete o diez años, lo siento, mi capacidad de deducir la edad, como ya conoces, es francamente penosa, en fin, un zagal, un rapazuelo, un chiquillo, un enano de esos muchos, que faltos de modales que, al parecer desconocen los padres, en mas de una ocasión, deseas que vuelva Herodes y haga limpieza.

Siento curiosidad, porque destaca entre el grupo, algo mas callado, menos maleducado, pero con una cierta mirada, no sabria describirtela, hasta que la reconoci.

Imaginate la situación, situate en el contexto, dos docenas quizas de pequeños atilas, gritandose los unos a los otros, empujandose y acordandose, no se como lo saben, del origen y oficio de la madre del otro, y en estas, a punto de cruzar un semáforo, en plena avenida, que uno de ellos, este personaje, se acerca a uno de sus compañeros, que lleva dos muletas y se coloca a su lado.

Semáforo en verde, estampida general de todos los pequeños barbaros…..menos el.

No pienses que lo coge dulcemente del brazo y lo acompaña, no, incluso quizas creas que le dirigira palabras de aliento, no, nada de eso, se limita a estar a su lado, acompasando su paso al de su colega, amigo, compañero, vecino, que se yo, sin dar muestras de fastidio ni prisa por ver como el semáforo comienza avisar de que cambiara de color.

El semáforo cambia, los coches comienzan a tener prisa por seguir con su carrera, y uno de ellos, pobre infeliz, que esta delante de estos dos personajes, se le ocurre tocar el claxon.

El de las muletas intenta apresurarse asustado, pero su amigo no actua igual, y aquí comienza mi asombro, porque cuando justo estaba a punto de nombrar a la pobre madre del conductor, ese zagal, rapazuelo, chiquillo, un enano de esos muchos, coge a su amigo por el brazo y se gira mirando al conductor.

Creeme si te digo que las miradas matan, lo creo firmemente, y que si aquel, cuya madre iba a nombrar, llega a bajarse del coche,ese zagal, rapazuelo, chiquillo, un enano de esos muchos, sin duda, le hubiera dado las del pulpo, y si por una casualidad, una suerte del destino, el conductor hubiera sido el ganador de la pelea, juro por lo mas sagrado, que los que estabamos ahí, le hubieramos abierto en canal, porque todos sin excepcion, creo incluso que el propio infeliz que se le ocurrio hacer apresurar el paso a un pobre con muletas, vio la determinación en la cara del niño, y si no la hubieramos visto, hubieramos actuado por igual, porque todos escuchamos la voz de el diciendole a su amigo…….te di mi palabra que te ayudaria.

Te di mi palabra…….

¿Dónde demonios lo escucho?

¿Qué sabria el de dar la palabra y mantenerla, pagando el precio que tenga que pagarse?

Muchos nos miramos y nada nos dijimos, pero todos estabamos convencidos de que ahí, en ese cruce, habia pasado todo un futuro.

Breve

Soy la noche……….

Soy el silencio………

El frio del anochecer…

El calor que emerge al amanecer……

Solo sensaciones, instantes que surgen, que desaparecen con la misma prontitud, que permanecen en la memoria, surgiendo sin quererlo, olvidandolas sin desearlo.

Soy la noche…….

Soy el silencio…….

Momentos breves e intensos, brillo fugaz en el recuerdo, dolor y alegria por igual termino.

Ansias por repetirlos, miedo a que se repitan.

Soy la noche….

Soy el silencio….

Soy el que espera que amanezca.

 

Otro año

Es otro año mas, lleno de promesas cumplidas, unas aun pendientes, quizas guarde para mas adelante otras, sueños, deseos, fantasias, retos, todo acumulado en la botella de nuestro dia dia, descorchando en ocasiones un chupito, en otros una jarra entera, y en todos esos instantes, siempre queda el poso de la alegria, la satisfaccion de lo conseguido, la amargura del quizas podria haberlo hecho mejor, y como no, de donde mas se aprende, del fracaso que te enseña a superarlo.

Pero he cambiado, como no hacerlo, si siempre dejas una ventana abierta, perdon, la expresión correcta es una puerta, pero es igual¡¡, es ese rincón al que te acercas por la mañana, con la taza aun caliente de cola cao, quizas café solo, quizas café con leche….y miras a traves del cristal que te separa del otro mundo, ese que ves caminar con prisas en los rostros, con voces sugiriendo, ordenando quizas, a traves del movil, a esos gritos de por la mañana, gritando nombres dando prisa por llegar, por no atender, por no mirar antes de cruzar, gritos de saludo, de adios…..

Hace poco lei algo curioso, sobre los viajes del tren y me sorprendio la casualidad de compartir ciertas sensaciones, me hizo sentirme menos solo, me hizo ilusion ser miembro de la cofradía de los que observamos a nuestro alrededor, de los que mantenemos el poso de la curiosidad, de los que tienen la mirada inquieta, sin hacer distinción de edad, ya que he visto varios miembros de esta sociedad cuasi secreta, unos de 80 años, otros de 27, y en una ocasión, ¡¡lo juro por Snoopy¡¡¡, vi esa mirada en un renacuajo de apenas 7 años.

Solo es otro año mas…

¿Otro año mas?

Nooooooo¡¡¡¡¡¡¡

Es el inicio de otra temporada llena de cien mil millones de trillones de nuevas ocasiones para descubrir.